Corrige la conducta sin atacar a la persona. El poner límites y hacer que se cumplan no es justificación ni pretexto para lastimar la dignidad personal de quien comete la falta.
Schmill, V. (2008)
Realiza una reflexión sobre tu gestión dentro del aula e identifica:
¿cuál es la forma en que aplicas la disciplina en el aula?
¿tu estilo favorece la convivencia y la construcción de paz dentro del aula?
¿qué puedes hacer para mejorar?
A continuación se presenta un gráfico que esquematiza cuatro estilos en que los docentes manejan la disciplina dentro del aula.
El cuadrante superior izquierdo, que representa un alto nivel de control y bajo nivel de apoyo, representa el enfoque autoritario o punitivo: el hacer cosas contra las personas. Los docentes que se ubican en este estilo, imponen las reglas y hacen que las personas las obedezcan, con poca necesidad de explicación. Al llevarlo al extremo, este enfoque es frío y distante: autoritario.
El cuadrante inferior derecho, con un bajo nivel de control y un alto nivel de apoyo, resalta el enfoque permisivo. Esta actitud asume que con tan solo motivarlas, las personas harán cambios positivos, pero a menudo esto lleva a una sobreprotección y a hacer las cosas para las personas. No proporciona ningún mecanismo para establecer límites claros.
El cuadrante inferior izquierdo, un nivel bajo de apoyo y un nivel bajo de control, representa no hacer cosa alguna. Esta es una situación de negligencia, y es destructiva.
El área superior derecha, donde ambos, el nivel de control y el nivel de apoyo son altos, es la esquina que queremos destacar. El enfoque restaurativo ha sido llamado "autoritativo": hacer cosas con las personas. Combina altos niveles de control para poner límites y expectativas, con altos niveles de apoyo y motivación para que las personas tengan éxito y puedan hacer cambios positivos.
Costello, B. (2011). Capitulo 2: Prácticas Restaurativas. Círculos restaurativos en los centros escolares. (10-12). Lima: CECOSAMI.
Como puedes observar, SER RESTAURATIVO no es sinónimo de "dejar hacer a los alumnos lo que quieran", sino una forma de establecer acuerdos de convivencia y de clarificar expectativas, junto con la valoración del alumno como persona que puede equivocarse y un sujeto que requiere de apoyos y de un canal abierto de comunicación para poder acercarse al docente y dialogar sobre sus dudas y/o inquietudes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario